viernes, 4 de mayo de 2018

DE LA JOIE DANS CE COMBAT (Jean Gabriel Périot, 2017)


DE LA JOIE DANS CE COMBAT (Jean Gabriel Périot, 2017)


Caer y levantarse, hundirse y sentir que te ahogas para, en un último momento de instinto, patear y volver a sacar a la superficie una porción minúscula de tu cuerpo que te permita volver a tomar aire aunque sea a bocanadas y atragantándote. Pensar que estás solo, que giras en círculos sin rumbo, que la vida, siempre dura, se ha dispuesto amargarte continuamente la existencia hasta que encuentras un mínimo asidero que te permite sujetarte hasta que recuperes las fuerzas para alzarte otro escalón más, un progreso inestable sí, pero siempre hacia arriba, siempre hacia delante, consciente de que puedes volver a retroceder en cualquier momento, pero que no vas a volver a la sima profunda donde te han querido colocar y en la que tu falta de fuerzas ha pensado claudicar y dejarte caer para siempre.
Así se plantea la última película de Périot, breve, como la historia que trata de cantar mediante una canción, primero esbozada, después mejorada y, por último, interpretada en un ensayo general previo al momento cumbre de enfrentarse con el público en un gran teatro de París. La singularidad de la mayoría de los intérpretes es su edad, cuerpos desgastados por la vida, sí, pero mucho más por las condiciones socioeconómicas en las que se encuentran; sin trabajo, viviendo en pésimas infraviviendas, sin dinero para comer o alimentarse, mucho menos para calentarse. Ese mundo que el lujo de los boulevares parece ocultar pero que se filtra por las aceras de la capital dejando tras de sí los restos de una batalla cruenta, donde no se disparan armas pero sí cuentas de resultados y déficits públicos para justificar el fín de la solidaridad. Este grupo, gracias a la música, cuenta su historia, cuenta su sensación de derrota salvada por el sentido de grupo y por el apoyo recíproco que les permite encarar, cuando todo parecía perdido, un proyecto que justifica su reactivación como seres humanos. En todo grupo hay un líder, aquí una soprano que ayuda a mejorar, no solo como cantantes, al resto, sino a hacerles comprender que vivir con miedo es como no saber respirar, al final se deja de ser para convertirse en una piedra inmóvil.
La simplicidad de la propuesta, una cámara entre los rostros de los cantantes, y el texto de la canción, entreverado con los comentarios personales de los propios intérpretes que, poco después comprobamos que sirven de base a la historia de la propia canción, no debe ocultar la importancia de saber contar en apenas 20 minutos, lo duro de vivir en la calle, o casi, lo duro de sentirse desamparado en medio de un mundo que alardea de riqueza pero no de su reparto, la abismal diferencia que separa un cinturón amurallado donde se esconde el verdadero poder, de los enormes barrios en los que transitan sin esperanzas millones de seres indefensos que, gracias a la música, encuentran un objetivo y un estímulo para alzar su voz y hacerse oir, no hay que detallar su día a día, no hay que caer en la morbosa tentación de saber quién sufre más y porqué, es bastante saber que se comparte un coro para tener voz en medio de la más absoluta noche de los tiempos. La propuesta de Périot se da la mano, así, con otra similar y estimulante pequeña joya del cine francés del año pasado, "Les indes galantes" de Clément Cogitore, donde sin texto explicativo, podemos entender que el grupo de jóvenes que se mueven a ritmo de Krump, con los acordes de Rameau, son los nietos de estos viejos combatientes de la banlieu, aquellos en su danza muestran la rabia que les consume por dentro en pleno escenario de la Ópera de la Bastilla, mientras nuestros protagonistas asumen con la tranquilidad de la madurez las adversidades de la vida, pero no por ello están dispuestos a rendirse sin luchar.

DE LA JOIE DANS CE COMBAT. Francia. 2017. 22 minutos. Dirección: Jean-Gabriel Périot. Guión: Jean-Gabriel Périot. Fotografía: Jean-Gabriel Périot. Montaje: Jean-Gabriel Périot. Sonido: Jean-Gabriel Périot. Música: Thierry Escaich. Producción: Krassoulia Dimitri