lunes, 12 de marzo de 2018

LA COSA VUESTRA (María Cañas, 2018)


LA COSA VUESTRA (María Cañas, 2018)


Después de "La cosa nuestra" tenía que llegar "La cosa vuestra", de esta forma la creadora videoguerrillera, como se califica a sí misma, da a entender su separación, su desconocimiento geográfico de un espectáculo que no conoce tan de primera mano como el de su ciudad. La archivera de Sevilla amplia su radio de acción, y ojalá que no acabe aquí su incursión en otras realidades sangrantes de la estupidez humana nacional e internacional. Quien se asoma al cine de María Cañas ha de saber qué es su propuesta y cómo se interacciona con el producto. Imágenes ajenas, normalmente obtenidas y ofrecidas con otra finalidad, se mezclan, se montan, se distorsionan como consecuencia de su interrelación para terminar ofreciendo, a través de la deformidad del ser humano, un acercamiento más verídico y más fidedigno que el del discurso oficial, ya sea sobre grandes fastos faraónicos del pasado, sobre la intocable semana santa sevillana o, ahora, sobre los sanfermines pamploneses, otra de esas fiestas que se disfrazan de cultura y que encierran tanto de tradición rancia como de salvajismo, no sólo contra los animales, sino contra las personas que participan de ella, o que quieren mantenerse al margen.

Si algo define últimamente a determinados festivales es su voluntad no sólo de ofrecerse como escaparate de un cine que, si no fuera por esta vía, tendría vedado cualquier camino de exhibición, sino también de favorecer la creación. Talleres de guión, work in progress, financiación a la producción sitúan a unos festivales en relación con otros que adormecen sus biorritmos para sólo despertarse durante una semana al año. Desde 2011 el festival Punto de Vista de Pamplona viene seleccionando un proyecto año tras año con una fecha de presentación, la siguiente edición del festival, es lo que se conoce como la X Película. Son películas a las que se exige que tengan relación con Navarra, y nada más navarro en el imaginario colectivo que los sanfermines, pero claro, si el encargo y premio recae en María Cañas, lo último que puede esperar el comité de selección, el festival, la ciudad y sus políticos es una obra de género blanco y laudatorio. El esperpento es tan propio de lo español como acertada es su forma de llegar a la verdad mediante la exageración, lo que ocurre es que en este caso no puede achacarse al resultado de la película más exageración que la que sus propios protagonistas anónimos no ocultan durante esa semana. Cualquier exceso es posible, cualquier ofensa también, incluída, sobre manera, la del mal gusto.

Nadie mínimamente informado se debería sentir sorprendido ante la panoplia expositiva del documental apropiacionista que realiza María, es más, sólo los simples de espíritu o los lerdos  podrían imaginar algo diferente, porque entonces estaríamos dudando de la libertad real de la artista a la hora de enfrentarse a su obra. Salvajismo animal, suciedad, excesos, mala educación, borracheras, un estercolero ciudadano, abusos sexuales de toda índole, desenfreno de bacanal consecuencia del alcohol y de una especie de éxtasis colectivo que identifica la fiesta con una especie de salvoconducto para ponerse en peligro y causarlo a los demás. Connivencia política con algo que parece no poder contenerse, la irreflexión de la masa convertida en un informe conjunto que responde a instintos primarios alejados de ningún tipo de contrato social, la mezcla de lo profano con lo religioso sin distinción, ni tan siquiera desde los gobernantes, que continúan dando muestras de lo poco que creen en el estado aconfesional.

Se puede decir que la película no sorprende, claro que no, es lo que esperamos del cine de la directora sevillana, bofetadas por doquier, aguijonazos sobre los bienpensantes burgueses del siglo XXI incapaces de condenar cualquier tradición por el simple hecho de serlo, como si la historia de la humanidad no estuviera plagada de tradiciones inhumanas. Para ello se vuelve a "expropiar" el archivo ajeno, a documentarse recogiendo imágenes dignas de una leyenda negra sea cual sea el tema escogido, leyendas negras para las que los poderes públicos no se rasgan vestiduras aunque se utilice a menores en actividades que, si fueran contrarias a la tradición se tildarían de "ideologizadas, doctrinarias y vulneradoras de la infancia", pero que cuando se utilizan a favor de la corriente dominante, son ejemplo de lo profundo del sentimiento de una ciudad hacia su fiesta, "referente mundial" y, sobre todo, fuente indisimulada de ingresos, blancos y negros, para la hostelería y el sector servicios, aunque las toneladas de basura, material y mental, que rodea al espectáculo sangriento que domina la referencia, hiedan incluso a través de la pantalla desde la que se proyectan las imágenes.

Hay un momento, sin embargo, de desequilibrio, cuando la película se vuelve necesariamente trascendente y seria, la abrupta ausencia de cualquier atisbo de sarcasmo, de ironía, termina pesando sobre el resultado final porque la crítica o el discurso anti agresión sexual parece estar colocado demasiado a propósito y fuera del conjunto. Al centrar su crítica en este tema, en concreto con el caso "manada", el conjunto sufre las consecuencias del cambio de registro. No caben medias tintas, ni bromas cuando la violencia se ceba en una mujer que, por estar de fiesta, no puede identificarse con un objeto, ni la directora lo pretende. Pulir este intervalo "serio" puede ser un reto de futuro para quien hace sonreir dentro de la gravedad de los temas que trata, mezclar comedia y drama suele producir desacoplamientos difíciles de coordinar, pero hay que quedarse con una esperanza infantil mediante el juego. El refugio infantil en África central donde los niños recrean unos sanfermines con toros de cartón y jugar a los encierros en Pamplona con un perro tamaño ratón arrancan una carcajada simbólica, como merece el cine de María Cañas, aunque sobre esa ingenuidad infantil se cierne la sombra del adulto y su adoctrinamiento poco consciente para perpetuar malos tratos animales de todo tipo.

TRAILER DE LA COSA VUESTRA