lunes, 17 de julio de 2017

PEOPLE THAT NOT ARE ME (Hadas Ben Aroya, 2016)

PEOPLE THAT NOT ARE ME (Hadas Ben Aroya, 2016)


El final es el principio. La desesperada reacción de la protagonista, Joy, interpretada por la propia directora, ante el cúmulo de sinsabores que se van acumulando las semanas siguientes a una ruptura sentimental inasumida, concluye en una lucha física con, y por, el objeto amoroso, en una tentativa inacabada de posesión de aquél que de manera clara y terminante la ha rechazado y para quien es incapaz de encontrar sustituto, sólo el rechazo físico violento puede provocar el despertar y la aceptación, o quizás, quien sabe, la reacción deseada por parte de la mujer, volver a ser el centro de atención del joven que la ha abandonado. La directora israelí Hadas Ben Aroya construye una “casual movie” alrededor de las jóvenes generaciones urbanitas de Tel Aviv en la que, el estilo franco y directo con el que la imagen recoge las necesidades físicas y sentimentales de la propia Hadas, suple las imperfecciones técnicas y la propia limitación de la propuesta, ceñida al ocio y al amor-sexo de la protagonista, extraído del relato todo aquello que interfiera en su objetivo finalístico, como podría ser el trabajo o la familia, es una película sobre la obsesión de Joy, y todo lo demás es secundario, como secundario resulta para el propio personaje.


La aparente promiscuidad de Joy no es gratuita, ni una simple busca de placer concreto y momentáneo, el empleo del sexo trata de solventar la ausencia de pareja, la ausencia de amor. Por la vía de conseguir compañeros de cama trata de encontrar un sustituto, más subjetivo y ficticio que duradero, de su rota relación con  Oren, a quien sigue imaginando como una presencia real y cercana, de quien sigue recordando su compañía, sus silencios, su música. Joy, incapaz de poner término a esa relación, recorre los espacios de una vida en común a la caza de un recuerdo, a la búsqueda de una silueta que coincida con la persona que no ha dejado de amar. Para Joy los espacios abiertos son una oportunidad de no sentirse sola, porque entre las paredes de su casa, si no hay compañía masculina, el mundo parece caer sobre ella con un peso insostenible. Y sin embargo, no hay desesperación en el comportamiento de la joven, salvo, justamente, hasta el momento del desenlace, quizás una vez comprendido que la realidad y el deseo no terminan de acoplarse, y que un clavo no expulsa a otro incrustado hasta arraigar en el sistema nervioso.

Retrato de una generación formada cuyas expectativas laborales son escasas, Hadas opta por eliminar las referencias políticas y sociales de su relato y centrarse en un microcosmos de sentimientos a la búsqueda de un remedio parcial, arreglar un aspecto de la vida para afrontar después los demás. El sexo franco y desinhibido de la joven no hace cambiar de opinión a los hombres con los que se relaciona, ni aun cuando cree encontrar  con quien compartiría el futuro conseguirá mayor compromiso por su parte. En el fondo la directora filma el miedo a la soledad anticipada, como si un periodo de abstinencia o un periodo sin compañía fuera antesala de un fracaso definitivo, por ello las idas y venidas de Joy por la ciudad terminan recalando, puntualmente, en la puerta del antiguo novio, como si un cruce de miradas fuera a hacer recapacitar a éste de lo injusto e innecesario de la ruptura. La cámara acompaña a la joven en su deambular, y lo mismo nos transmite la asfixia de interiores en los que la falta de acompañante abruma a la mujer, como nos enseña a ésta aislada, pequeña, frágil, en medio de la noche y con la misma sensación de soledad que esos planos más cerrados sobre el rostro de los personajes. La aparente fortaleza y decisión de Joy no termina de esconder la inconsistenciay simulación de la misma; en el fondo, salvo el diamante, cualquier objeto puede ser roto por otro, y en ocasiones hasta la dureza del diamante termina fracturándose como la mantequilla al contacto del cuchillo caliente.


PEOPLE THAT NOT ARE ME. Título original: Anashim Shehem Lo Ani. Israel. 2016. Dirección y Guión: Hadas Ben Aroya. Fotografía: Meidan Arama. Montaje: Or Lee-Tal. Sonido: Neal Gibbs. Música: Yuval Shenhar. Producción: Hadas Ben Aroya. Compañía Productora: Film Republic. Intérpretes: Hadas Ben Aroya, Yonatan Bar-Or, Meir Toledano , Netzer Charitt , Hagar Enosh. 80 minutos.

TRAILER