martes, 10 de enero de 2017

THE SKY TREMBLES AND THE EARTH IS AFRAID,‭ ‬AND THE TWO EYES ARE NOT BROTHERS‭ (‬Ben Rivers,‭ ‬2015‭)

THE SKY TREMBLES AND THE EARTH IS AFRAID,‭ ‬AND THE TWO EYES ARE NOT BROTHERS‭ (‬Ben Rivers,‭ ‬2015‭)
Leer juntos los nombres de Oliver Laxe,‭ ‬aquí como actor,‭ ‬y Ben Rivers,‭ ‬espantará a tantos como muchos otros se sientan atraidos por la propuesta.‭ ‬Dos creadores de mundos muy particulares y personales,‭ ‬cine experimental se dice,‭ ‬en ambos casos,‭ ‬que se reúnen,‭ ‬se retroalimentan,‭ ‬se osmotizan hasta confundirse, y dar lugar a una nueva película naciendo del seno de otra a la que parece fagocitarse previamente.‭ ‬Rivers aprovecha el rodaje de‭ «‬Mimosas‭»‬ que Laxe llevó a cabo en Marruecos para,‭ ‬a partir del mismo,‭ ‬empaparse de la mecánica autoral y,‭ ‬en un momento dado,‭ ‬cuando parece que se va a limitar a un diario de rodaje o a un‭ «‬making off‭»‬ tan largo como el largometraje de referencia,‭ ‬dar un vuelco a la narración y reinventar un cuento de Paul Bowles, cambiando a su torturado,‭ ‬aterrado y mutilado protagonista,‭ ‬por la figura del director gallego.‭ ‬Rivers utiliza así literatura y cine para crear su propia ficción,‭ «‬Mimosas‭»‬ y‭ «‬A distant episode‭»‬ se fragmentan,‭ ‬se mezclan,‭ ‬dialogan entre sí y dan lugar a una nueva ficción.‭ ‬Inspirado por la creación ajena,‭ ‬Rivers se recrea en el arte de los demás para crear el propio desde el sustrato inspirador mismo de la dirección artística.‭ ‬Vista‭ «‬Mimosas‭»‬,‭ «‬The sky....‭»‬ ayuda a comprender el esfuerzo físico del momento creativo,‭ ‬la dureza de un rodaje en exteriores nada confortables.‭ ‬Pero también es a partir de ahí cuando el director británico comienza a sembrar la duda acerca de la camaradería y complicidad del director con sus actores marroquíes,‭ ‬y también con la gente de las ciudades y pueblos que los acogen.


Si en‭ «‬Mimosas‭»‬ el conflicto es interno entre gentes de la misma raza y cultura,‭ ‬la presencia de Laxe en medio de ese ambiente,‭ ‬junto con su equipo técnico español,‭ ‬torna a volverse amenazante con la aparición de esos actores que van a encarnar un espíritu contradictorio en medio del desierto.‭ ‬Rostros duros,‭ ‬curtidos,‭ ‬capaces de doblar una aguja con la simple fuerza de un biceps que no es atravesado por la punta.‭ ‬Laxe entre los marroquíes es una presencia extraña como la del‭ «‬profesor‭»‬ retratado por Bowles,‭ ‬que termina siendo presa de la codicia,‭ ‬sadismo,‭ ‬inhumanidad de una banda de asaltantes‭ «‬reguibat‭»‬.‭ ‬La armonía del rodaje de una película,‭ ‬con la cooperación entre personas de diferentes razas y culturas,‭ ‬salta por los aires cuando Rivers adopta y adapta el relato de Bowles como una sucesión natural a lo que previamente hemos visto en la actividad diaria de una filmación de una película.‭ ‬El intento de inmersión que el director lleva a cabo en la vida diaria de una cultura que parece acogerle,‭ ‬visitando pueblos,‭ ‬cafés,‭ ‬lugares del interior marroquí,‭ ‬en vez de conseguir su aceptación,‭ ‬provoca un rechazo latente al extranjero,‭ ‬a aquél que puede ser tomado como un ridiculizador de otra cultura,‭ ‬y como un ser débil en un mundo extraño, e incapaz de defenderse cuando el atavismo cultural se impone y termina secuestrado.‭ ‬Conocedor de la lengua árabe,‭ ‬la garantía de los secuestradores es privar del sentido del habla al extranjero.‭ ‬Convertido en un ser silente y ultrajado,‭ ‬Laxe pasa a ser el profesor y a someterse a los caprichos humillantes de los cuatro jinetes,‭ ‬que le trasladan a una ciudad en la que va a ser vendido como esclavo bailarín. Es la parábola del viaje interminable, el viaje de la película inicial, el viaje del director en busca de esa esencia del Marruecos alejado de la postal turística, y el viaje definitivo a los infiernos de un mundo que no aparecía en mapas, libros y rostros.


La creación así se desdobla y nos hace dudar entre realidad y ficción,‭ ‬de tal suerte que lo que parece documentar la realidad,‭ ‬como es el rodaje,‭ ‬se transmuta en ficción cuando se produce el secuestro‭;‬ pero la imagen se vuelve tan precisa,‭ ‬el dolor tan real,‭ ‬la provocación tan cercana,‭ ‬que el espectador ha de dudar si la ficción no sería el principio y el documental la segunda parte.‭ ‬Para evitar ese pensamiento, la figura de Laxe es esencial,‭ ‬pero si la película hubiera optado por un occidental anónimo, el efecto perturbador se hubiera multiplicado.‭ ‬Tan clara deja Rivers esa imposibilidad, que Laxe lee ante la cámara parte del relato del que el director se inspira para la segunda parte de la película,‭ ‬pero para la que resulta necesario ese prólogo de introducción en un mundo diferente.‭ ‬La película abandona el relato amable,‭ ‬de cotidianeidad laboral,‭ ‬de situaciones límite en un rodaje bien avenido,‭ ‬para introducirse en senderos de crueldad,‭ ‬de antipatía,‭ ‬de terror aprehensible pero inasumible.‭ ‬El sonido se distorsiona para alimentar el efecto irreal de lo que vemos y sentimos a través del cuerpo del director maltratado.‭ ‬Consigue Rivers entonces,‭ ‬recoger perfectamente el sentimiento de Bowles, que pregonaba como imposible una coexistencia pacífica y colaboradora entre Occidente y Oriente,‭ ‬y llevado al extremo,‭ ‬entre Oriente mismo.‭ ‬Los cuatro jinetes vestidos con ropajes negros se trasladan,‭ ‬así,‭ ‬desde el acecho criminal de‭ «‬Mimosas‭»‬,‭ ‬al primer plano protagonista de‭ «‬The sky...‭»‬,‭ ‬el miedo‭ ‬a lo invisible,‭ ‬a lo lejano de la película de Laxe,‭ ‬se hace corpóreo,‭ ‬tangible,‭ ‬físico en la película de Rivers.‭ ‬El juego de vasos comunicantes entre una y otra obra permanece,‭ ‬todo indica que estos esclavistas pueden ser las mismas personas que diezman la caravana de la‭ ‬película‭ ‬de Laxe;‭ ‬la dicotomía entre realidad y ficción sigue bifurcándose hasta trazar dos líneas de ficción que se cruzan y separan de manera constante,‭ ‬y siempre con un punto de referencia en la realidad marcado por ese rodaje, que sabemos existente, y la figura de un director de cine que actúa al tiempo que trabaja.


Allí donde huye Laxe en su película de lo folclórico,‭ ‬lo etnográfico,‭ ‬para trazar un relato sobre la fe,‭ ‬su falta y las diferencias generacionales,‭ ‬Rivers termina adentrándose en lo peculiar de una cultura retratando a sus personajes como seres festivos y musicales carentes de alma,‭ ‬pese a sus creencias,‭ ‬para con el extranjero.‭ ‬Del mismo modo que ambos desiertos y montañas no parecen las mismas,‭ ‬un mismo lugar reflejado con diferentes luces proporciona sensaciones muy diferentes,‭ ‬los trabajos de Herce y Rivers muestran, así, dos de las muchas realidades de ese espacio,‭ ‬como si el mundo visto por uno u otro director de fotografía,‭ ‬no fueran el mismo.‭ ‬Dos historias que se unen y separan,‭ ‬que dialogan entre sí y fuera de sí,‭ ‬curiosa experiencia alrededor de situaciones semejantes.


THE SKY TREMBLES AND THE EARTH IS AFRAID,‭ ‬AND THE TWO EYES ARE NOT BROTHERS.‭ ‬Reino Unido.‭ ‬2016.‭ ‬Director:‭ ‬Ben Rivers.‭ ‬Producción:‭ ‬Artangel.‭ ‬Guión:‭ ‬Ben Rivers.‭ ‬Fotografía:‭ ‬Ben Rivers.‭ ‬Montaje:‭ ‬Ben Rivers,‭ ‬Benjamin Mirguet.‭ ‬Sonido:‭ ‬Philippe Ciompi.‭ ‬Intérpretes:‭ ‬Oliver Laxe,‭ ‬Shakib Ben Omar,‭ ‬Ali Boumzgour,‭ ‬Abdelkader Bouchefra,‭ ‬Mohamed Bouhiri,‭ ‬Aldelhadi Elbaz