martes, 17 de enero de 2017

THE GIRL WITH ALL THE GIFTS (Colm Mc Carthy, 2016)

THE GIRL WITH ALL THE GIFTS (Colm McCarthy, 2016)

Te comportas de todas las maneras posibles para ser agradable, sonríes, saludas, das los buenos días. Llamas a todo el mundo por su nombre y con amabilidad. Gato negro, gato blanco, las únicas fotografías que aparecen en la pared de tu habitación y que rápidamente haces desaparecer cuando suena una sirena todas las mañanas, ni un recuerdo pasado, ni un utensilio, un espacio vacío y oscuro. A tu educación, a tu cortesía, le corresponde que seas encañonada día tras día, que al saludo matutino el sargento responda con la expresión «malditos abortos». En medio de esa penitenciaria infantil, una larga hilera de niños es conducida, con pies, manos y cabeza sujetos con correas, a un aula donde profesores asépticos, sin empatía, tratan de educar a estos niños de apariencia normal. Un búnker inaccesible del que, como en un sorteo macabro, poco a poco desaparecen números que corresponden ocupantes de las celdas. Mélanie, la niña amable que busca contacto con algún adulto y ser tratada como un humano, en el fondo es una cobaya, una mutación que ha respetado la presencia externa humana, las capacidades de habla y raciocinio, la posibilidad de aprender, un objeto de estudio porque en su genética puede hallarse la cura a la epidemia que asola el planeta. Una planta que ha esparcido un hongo que transforma a los humanos en zombies hambrientos. Melanie ha aprendido a canalizar su hambre hacia seres diferentes de los humanos, salvo que algo que le importe se encuentre en peligro. El problema es que la cura, o el hallazgo de la cura, pasa por el sacrificio de los niños en experimentos que se escudan en la naturaleza no humana de los especímenes.

Al desarrollar una historia dentro de un género, hay inevitables concesiones al ritmo de depredación que rodea a los protagonistas, un género tan marcado como el terror termina desembocando en un colofón, al que se llega mediante una serie de desapariciones más o menos sangrientas. «The girl with all the gifts» no puede sustraerse a ello, las matanazas, las masas de muertos vivientes, el acorralamiento progresivo.........pero su factura impecable, su elenco actoral, sobresaliente del primer al último interviniente, su atmósfera de «último sobreviviente sobre la faz de la tierra» introduce en el mundo del zombie, tan de moda en el último decenio y sobra recalcar el componente político-social de este resurgir del subgénero, introduce notables elementos de novedad en la temática, pero, sobre todo, crea la figura del zombi humanoide dispuesto a conseguir el reconocimiento de los «normales» y dispuesto a controlar su naturaleza y a aprender; y es así que la relacion entre la niña zombie y Helen, la excepción a esa inhumanidad imperante, la profesora soldado, se torna en un sucedáneo de nueva maternidad, la que la mujer advierte imposible en ese estado de cataclismo y la que añora la niña que nació matando a la madre con el virus devorador en su interior. Helen Justineau es la figura que enseña a soñar a Melanie, la que más allá de la enseñanza matemática, química, literaria, lee esos cuentos que nunca nadie leyó a Melanie, cerebro privilegiado con las dotes innatas de esa nueva especie. La niña, más allá de las reticencias y recelos que genera en el tramo central de la película, cuando una vez asaltada la base, no queda sino una huida sin escapatoria, prolongando la agonía en busca infructuosa de una supervivencia, humanos en compañía de un monstruo que puede acabar con ellos en cualquier momento, se convierte en el talismán del grupo fugitivo, demostrando el poder de la educación.


Separada del mundo físico con una máscara antidisturbios que la impide morder, esa barrera definitiva no la puede salvar, excepto con la profesora Justineau. Es una lucha por la supervivencia individual donde el sujeto aparentemente más débil por edad, es el que cuenta con más recursos para moverse en un nuevo mundo. La adaptación al medio frente a la necesidad de una vacuna que pasa por el sacrificio de la niña. En esa dualidad moral en la que la ciencia parece mostrarse inflexible, como el ejército, no es de extrañar que Melanie adopte a Justineau en agradecimiento a su trato previo y su oposición frontal. La educación y el cariño recompensados más adelante. Asistimos a la adaptación de una nueva especie sobre el planeta, una desaparece para dar lugar a otra más evolucionada, que necesita educarse. Guiño incluido a la escena de transición de "2001", el hueso homicida se transforma en bate de beisbol donde los homínidos se convierten en la nueva especia donde dos de sus miembros luchan por convertirse en jefes de la manada. Es el paso previo a su evolución. El mensaje apocalíptico resulta obvio, pero no por ello menos poético, la aparición del zombie es momentánea, porque es una fase de evolución, como una larva, el adulto dura unos días, se convierte en otro ser inmóvil que crece formando una colonia moribunda de la que surgen árboles espléndidos. Es el mundo vegetal el que se ha revelado contra la especie que devasta bosques y aniquila especies animales, cuando esos árboles eclosionen y repartan el hongo por todo el planeta, los pocos supervivientes humanos tocarán a su fín y sólo esos pocos niños nacidos de madres infectadas pero que mantienen el resto de facultades humanas intactas, comenzarán a repoblar la tierra desde cero porque son inmunes al hongo que ya llevan en su genética; pero eso cero implica ausencia de conocimiento, una larga edad de piedra y de oscuridad, un estado de naturaleza donde el buen salvaje es el más violento y más fuerte. Mélanie es el eslabón entre un viejo y un nuevo mundo, como el papel que interpreta Amy Adams en «Arrival», ambas portan esos «regalos» exclusivos en los que se encierra el futuro más prometedor de una nueva humanidad. Inicio y final de la película se conectan y funcionan como un bucle reivindicativo del papel de la educación y la cultura en la evolución de la humanidad; sentado que ésta no tiene futuro, hay que apostar porque la que surja, aún comenzando desde cero, lo haga sabiendo que sin ninguna de las dos cosas volverán a repetir los mismos errores. Si Mélanie era la salvación del mundo que conocemos y decidió optar para salvar lo poco aprovechable que quede, Justineau se transforma en la nueva Mélanie para esa especie híbrida surgida de una espora, la diferencia es que para Mélanie si hay futuro, pero a Justineau sólo le espera una jaula de oro.




2016. Duración: 105 min. País: Reino Unido. Director: Colm McCarthy. Guión: Mike Carey (Novela: Mike Carey). Música: Cristobal Tapia de Veer. Fotografía: Simon Dennis. Reparto: Sennia Nanua, Paddy Considine, Gemma Arterton, Glenn Close, Anamaria Marinca, Dominique Tipper, Anthony Welsh, Fisayo Akinade, Yusuf Bassir, Daniel Eghan, Elise Reed, Richard Price, Amy Newey, Matthew Smallwood, Lobna Futers.