domingo, 29 de enero de 2017

JACKIE (Pablo Larraín, 2016)

JACKIE (Pablo Larraín, 2016)



ENLACE A ÚLTIMO CERO (texto de la reseña)

Larraín arriesga, vuelve a salirse de sus cauces habituales de narración, y ofrece un retrato íntimo y personal de un icono de la cultura pop. Alejado del biopic procura centrarse en los sentimientos y sensaciones de una mujer golpeada por la tragedia de manera inesperada.

Sabedor de que nadie perdonaría una realización plana, un relato lineal, una nueva versión de los mil veces visto y leído, Larraín se centra en lo intrascendente para ofrecer una imagen humana zarandeada por todos. Un reino, Camelot, que se esfuma de repente, un rey que desaparecía pero terminaba volviendo a los brazos de Ginebra. Camelot en el recuerdo, como el musical.


Un país zarandeado por el miedo, el sentimiento de orfandad inesperado, un cataclismo tras otro mientras el mundo personal de Jackie desaparece y a casi nadie parece importarle, por eso la mujer quiere proporcionar la única verdad que le importa al mundo, la suya.


Espero que Larraín no sea fagocitado por Hollywood, que vuelva a sus pequeñas películas chilenas llenas de maldad, de doblez, de seres anónimos en medio de historias universales. No obstante, "Jackie" no tiene ni un pero, salvo, quizás, el exceso de perfección ordenado a un propósito.

 Richard Burton y Camelot, un hilo conductor en la película