lunes, 17 de octubre de 2016

CERTAIN WOMEN (Kelly Reichardt, 2016)


CERTAIN WOMEN (Kelly Reichardt, 2016)
Old joy, Wendy and Lucy, Meeks cutoff, Night Moves y ahora Certain Women, conforman la carrera creativa de una directora recibida con la esperanza de convertirse en un referente del cine norteamericano contemporáneo, pero que, a fuerza de repetir fórmula y estilo, corre el riesgo de convertirse en previsible y poco atractiva. “Certain women” usa el esquema del  relato múltiple, tres historias no entrelazadas ni cruzadas, con otras tantas mujeres en el protagonismo casi exclusivo del porqué, y un epílogo final en el que se vuelve a cada de las mismas para dejar a sus protagonistas en el único estado posible, el de la incertidumbre, la espera, la soledad, el gris transcurrir de días nublados sin perspectivas. Ni las historias se cruzan ni Reichardt abandona el tono íntimo, el diálogo limitado, las miradas huidizas de quien se sabe ante un retrato de su futuro, ante un avance de su soledad definitiva o ante la imposibilidad de conquistar aquello que se desea por una insalvable diferencia cultural y de clase. Reichardt abona el terreno al retrato sentimental de tres mujeres cuya vida es el trabajo y que se convierte en algo incompleto, como una pausa muy larga en deriva hacia la desaparición. Pero en el tono mortecino de todo lo que se nos presenta, además de la congoja del sufrimiento vital, echo en falta un dinamismo interno que tenían sus anteriores películas, con exclusión de «Night moves», un dinamismo que permita a los personajes evolucionar en pantalla, algo que impide la directora al limitar a 30 minutos cada historia.

Estas tres historias parceladas, con barreras impenetrables que no permiten establecer diálogos entre ellas más que ante la similitud vital de una abogada, una mujer empeñada en construir una casa en el campo y otra que cuida los caballos de una granja condenadas al fracaso personal. Se trata de personajes enfrentados a sus errores y que hace tiempo han asumido que la soledad y la decepción ocuparán el resto de sus vidas aunque se encuentren rodeadas, o no, de familia. Los personajes creados por Reichardt e interpretados por Laura Dern, Michelle Williams, Lily Gladstone y Kristen Stewart están aplastados por la monotonía y el asfixiante clima social de la América profunda, ancladas a pequeñas comunidades de Montana, sometidas de manera silenciosa a un machismo que las rodea y aprisiona, ya sea porque un cliente no sabe escuchar a su abogada, que le ha recomendado no pleitear, o porque una mujer, empeñada en construir una casa usando piedra procedente de una construcción derruida, vea cómo su esposo no colabora con ella para convencer al propietario, quitando importancia a lo que es algo esencial en el proyecto vital del personaje creado por Michelle Williams.


Reconstrucciones imposibles de personas resignadas a la insatisfacción vital, personajes atados a dinámicas donde una mirada, una conversación sincera, alguien que escuche, puede suponer un cambio radical en una vida anónima y gris donde pareces un objeto inanimado  para el resto. Una película en penumbra que, cuando se desarrolla en pleno día, refleja la misma tristeza y abandono del claroscuro de la noche. Paisajes fríos y desolados, inviernos crudos que congelan tanto los cuerpos como los espíritus, en los que la oscuridad es el reflejo del alma. Penumbras y siluetas en estancias vacías, grises iluminaciones en largos días de invierno donde la niebla se asienta en los ojos y ayuda a no ver más allá de nuestras propias desdichas. Tres historias de soledad y enamoramiento no correspondido donde el ritmo de Reichardt, pausado y reposado, se resiente precisamente por esa multiplicidad de historias, historias que se sustentan en la anécdota de un momento concreto, ya sea un secuestro, una construcción en medio de la nada o unas cenas furtivas, a la carrera, donde el personaje de Lily Gladstone escucha y nadie la oye en compensación, momentos puntuales que, para el cine de la directora, exigen más profundidad, más desarrollo, porque esos personajes terminan convirtiéndose en bocetos impresionistas de una decepción que necesitaban más recorrido para convencernos de su soledad, de las razones y de su incapacidad para afrontar nuevos retos.

Intuimos, y después sabremos, que precisamente en la inexistencia de progresión, la directora asienta la formulación de la propuesta, quizás para hacer menos árido el relato sea a través de la parcelación como pretende que el espectador salte de una historia a otra tomando aire y descomprimiendo la angustia vital de sus protagonistas. Esto, que indica que la directora es consciente de los tiempos y las respuestas del espectador, no impide que, aunque en ese ambiente asfixiante se inyecte oxígeno cada 30 minutos, el espectador sienta un continuo ir y venir hacia el mismo sitio. Afortunadamente la última historia aporta un punto novedoso al desarrollo, es la historia de un destello de esperanza en medio de la nada encarnada en los ojos del personaje de Gladstone hasta el momento de la decepción definitiva producida por su propio ensimismamiento, una esperanza infundida pero que funciona como último resorte de ánimo en una mujer a la que sólo hacen caso los animales que cuida. Hay control y mesura en la película, ningún alarde sentimental exacerbado, un ritmo pausado que acompaña a la perfección el reflejo vital de los personajes, una adecuada iluminación que ayuda a combinar tristeza y desesperanza, una puesta en escena convincente por la emotividad contenida y por su colaboración en crear ese toque de renuncia y derrota, y sin embargo el conjunto termina por representárseme monótono y monócromo, lineal en la propuesta y escasamente atractivo pese a sus virtudes. Puede que no haya sabido leer todo eso que los jurados vienen viendo en diversos festivales en esta película, pero prefiero mil veces el cine de Old joy o Wendy y Lucy a tanto frío lumínico y tanto autismo emocional.

Título original: Certain Women. 2016. 107 min. Estados Unidos.Directora: Kelly Reichardt. Guión: Kelly Reichardt (Relato corto: Maile Meloy). Fotografía: Christopher Blauvelt. Reparto:Michelle Williams, Kristen Stewart, Laura Dern, Lily Gladstone, Jared Harris, Rosanna Arquette, Rene Auberjonois, James Le Gros, John Getz, Ashlie Atkinson, James Jordan, Edelen McWilliams, Matt McTighe, Sara Rodier, Gabriel Clark.