domingo, 11 de septiembre de 2016

CORRESPONDÊNCIAS (Correspondencias, Rita Azevedo Gomes, 2016)


CORRESPONDÊNCIAS (Correspondencias, Rita Azevedo Gomes, 2016)



Filmar la poesía, reflejar el sentimiento de dos grandes poetas portugueses sin caer en la petulancia del verso, del sentimiento a flor de piel de manera artificial. Azevedo homenajea a dos creadores y, a la vez, narra su vida entre 1959 y 1978 sin utilizar ni uno sólo de los mecanismos narrativos al uso. Simplemente sus cartas y sus poemas.En 1959, hastiado y asfixiado por la dictadura de Salazar, el poeta portugués Jorge de Sena abandona el país para instalarse en Brasil. El tiempo enseñará a Sena que la decisión tampoco fue acertada. Que Brasil no es un país para un europeo, que la brutalidad de la que pretendía huir la encuentra en muchos otros lugares. "Mi país no es inefable, la vida en mi país es inefable, e inefable es lo que no se puede decir".


La marcha de Sena le separa de su amiga Sophia de Mello Brenner Andersen. A partir de entonces se desarrollará una relación epistolar con periodos de silencio provocados por sucesos personales, por depresiones inabarcables en la distancia de un océano que separa la realidad del deseo. Cartas donde lo personal se mezcla con lo creativo, lo poético con lo político. Críticos y contrarios a la dictadura, ambos rechazan un régimen que impide expresar con libertad las ideas. 
Recluído en Brasil, Jorge de Sena busca escapar, encontrar otro refugio más aceptable. "La inseguridad en Brasil hace de Portugal un juego de niños". Por su parte, Sophia encuentra en los viajes la oportunidad para regenerar un espíritu enfermo ante el progresivo deterioro de los derechos humanos. El lamento de la despolitización de su país es un reflejo de cómo, ante la falta de derechos, la incultura juega como freno, porque no sabiendo lo que es un derecho fundamental, nadie los va a reclamar.Ambos escritores sienten la vigilancia del sistema represor, más Sophia, quien en sus viajes tiene que volver a su país y teme siempre, problemas en las fronteras. La P.I.D.E. es "la cosa más eficaz del país, si el esfuerzo por organizar a la policía política se hubiera empleado en la educación, en las universidades, ¿qué sería Portugal en vez del miedo y silencio de ahora?"

Azevedo, la directora de "La venganza de una mujer", rueda las palabras mediante el arte de recitar por medio de innumerables colaboradores que cantan los poemas de ambos escritores. Portugueses, argentinos, franceses, italianos, griegos, ingleses, leen las cartas y los poemas, sienten y expresan los sentimientos de dos amigos condenados a no verse y a sólo entenderse mediante las cartas. Un país de navegantes porque nadie quiere sentir esa tierra, un país que genera, sin parar, exiliados. El arte de la palabra sentida y explicada por su propia musicalidad, la que genera melancolía, frustración, rabia. La palabra de aquél a quien se ha querido silenciar mediante el ostracismo para que no piense ni haga pensar.



La directora usa todas las artes posibles, literatura, fotografía, música, pintura, cine, arquitectura. Sigue el deambular por el mundo, fundamentalmente Europa, y singularmente Grecia, como ejemplo de relación del hombre con la naturaleza, filmando en lugares que parecen detenidos en el tiempo, con personas sacadas del cine de Oliveira (no en vano Azevedo colaboró con él), siguiendo la estela de un barco, el efecto del viento, el rostro de una mujer, la rusticidad de un paisaje, la melancolía de un territorio perdido. Mezcla texturas y colores, imágenes superpuestas para dar un sentido de tiempo pasado que no deja de ser un presente imperfecto y manipulado. En Azevedo, como en el cine portugués, se sienten innumerables aspiraciones dignas de elogio. Un tiempo reposado en el que las cosas van creciendo al ritmo de las palabras bien dichas y mejor escritas.

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