domingo, 3 de mayo de 2015

LA FAMILLE BÉLIER (La familia Bélier, Eric Lartigau, 2014)


 
LA FAMILIA BELIER (Eric Lartigau, 2014)
 
 

Película pequeña, y menor, muy menor, encierra en su interior alguna interesante reflexión sobre la discapacidad, sobre la diferencia, sobre la voluntad de los padres para imponer en sus hijos un modelo de comportamiento que supla las carencias paternas a costa de la personalidad de los hijos. Comedia amable que, en ocasiones puede llegar a caer en el trazo grueso del humor, más que en la sutileza y en la ironía, presenta el modelo de consumo fácil para espectadores nada ávidos de problemas y que pretenden que la pantalla sea un momento de fugacidad y entretenimiento, lo que podría y, en ocasiones, debería ser un drama notable, es tratado con la distancia y oxigenación del humor. En la etapa de crecimiento y en el paso de la adolescencia a la madurez, el cine francés viene explotando con notable acierto la duda existencial de quien se encuentra en un cambio profundo. Cuanto más reflexiva es la propuesta más renuente es el distribuidor-exhibidor español a dar espacio en las pantallas a estas películas, si las mismas van enclaustradas en el grupo de comedia amable con familia disfuncional, entonces, como si el espectador careciera de buen gusto o de exigencia, la película se exhibe, en este caso, al menos, el desarrollo, aun muy plano, se mantiene con cierta elegancia.
 
 
 

Cuánto más cine lleva dentro, por ejemplo, “Les combattants” que “La famille Bélier”, y sin embargo se estrena la segunda y la primera, de momento, se olvida. En el tránsito hacia la madurez, o el junco se dobla o se termina partiendo, la protagonista de los Bélier sabe doblarse y hacer madurar a unos padres más anclados en una adolescencia que prolongan gracias a su desconexión del mundo que les rodea. En una familia de discapacitados sensoriales es la joven que habla y oye la que termina sintiéndose como la discapacitada de la familia, intérprete de sus padres y hermano, acepta como un futuro incuestionable la llevanza de la granja familiar, supliendo las carencias de los demás miembros de la familia, es el nexo familiar con el mundo real. La casualidad de tomar conciencia de poseer una cualidad personal extraordinaria le hará abrir los ojos y darse cuenta de que la vida es lo que uno hace, no lo que los demás quieren que hagamos por ellos.
 
 
 

En una familia de sordomudos la hija sin discapacidad explota como cantante, no es poca paradoja la que propone la película en un modelo de cine muy televisivo, muy de no desentonar, de acumular algún que otro equívoco, algún roce sentimental como desencadenante de la valía personal, alguna situación de esas en las que los padres avergüenzan a los hijos, y un final, que no por no previsible, deja de emocionar. Película resultona cuya visión no puede decepcionar porque nadie irá a verla con la esperanza de encontrarse ante un “capo lavoro”, lo que duele es leer un listado de películas francesas que, o no se han estrenado o pasan sin pena ni gloria por la cartelera, mientras a la mínima, una comedia francesa popular goza enseguida de publicidad, copias en cantidad suficiente y un despliegue inapropiado. Nada impide el estreno de “La familia Bélier” porque no es un mal producto, pero la duda ofende si películas con adolescente por medio como “Les combattants”, “L,âge atomique”, “Respire”, “Melody”, “Vandal”………..pasan fugazmente o no llegan.