domingo, 19 de octubre de 2014

SEMINCI 2014 (I)


 
SEMINCI 2014 (1ª parte)
 

Otra vez, y van 59 ediciones, es la tercera que comento “en público” y en mi caso es la 31ª seminci que frecuento, de una u otra manera. Para quien ha vivido y disfrutado los años de esplendor duele seguir comprobando que el festival se ha convertido en un festival segundón, se amplían las ofertas, se introduce al festival en la senda de “ciudad de tapas y vino” para hacer el caldo gordo al discurso oficial, se trasladan secciones a espacios culturales de la ciudad que alejan al espectador y le hacen incompatible cuadrar horarios, se intenta acostumbrar a los niños y a los jóvenes a ver otro cine con secciones paralelas como Miniminci o Seminci joven, pero al mismo tiempo hay algo que sigue sin cuajar, algo que desorienta el rumbo, como tener una sección referente en los festivales y dejarla en mantillas como es “Tiempo de Historia”, y además hacer contraprogramación con nuevas secciones como Docs Castilla y León y Docs España, o programar una serie de documentales con imágenes de la Primera Guerra Mundial. Tampoco me convence que, al contrario de lo que ocurría hace algo más de una década, las distribuidoras ya no vienen a Valladolid a comprar películas, sino a publicitar las ya compradas y a punto de estrenar (12 de las películas de la sección oficial tienen anunciado su estreno antes de que acabe el año), y uno duda de si el festival juega a descubrir o simplemente espera que las distribuidoras “de autor” presenten sus catálogos. Que el año que ha muerto Alain Resnais (sus dos últimas películas permanecen ignotas en España, y la última es de este mismo año) la Seminci “homenajee” a Robin Williams deja en muy mal lugar al sobrenombre del festival como “festival de cine de autor”. Al menos la sección “Spanish Cinema” continúa con la senda fomentada en las últimas ediciones promocionando otro cine español, este año películas como “Sobre la marxa”, “Otel.lo”, “Paradiso¨” o “Ártico” dan otro enfoque a esta sección.
 

LO MEJOR.- No tengo dudas, hasta ahora, si hay que escoger una película esta es “Deux jours, une nuit”, no es el mejor Dardenne, pero ya quisieran los demás que sus mejores películas pudieran diseccionar la deriva de la clase obrera europea como los Dardenne dirigen su enfoque al personaje de Sandra (maravillosa Marion Cotillard) y su agónico viaje de fin de semana de puerta en puerta de sus compañeros de trabajo para intentar convencerles de que renuncien a su prima de productividad para que ella pueda mantener su puesto de trabajo. En el camino saldrá lo mejor y lo peor de cada uno, pero en el poso de la historia lo que subyace es la habilidad del capital para ir diluyendo responsabilidades dejando las decisiones desagradables en manos de los propios trabajadores. Hoy serán 1000 € o un compañero despedido, mañana un compañero despedido sin nada a cambio pero escogido entre los obreros, y pasado el compañero y una parte de tu sueldo, pero no te preocupes, siempre encontrarás una excusa moral para autojustificarte. El mundo está lleno de hijos de puta y no todos tienen porqué llevar traje y corbata, es mejor conseguir que todos seamos peores, y el dinero lo consigue con facilidad.
 
 

LO MÁS ARRIESGADO.- Hasta ahora, sin duda, la producción belga-mejicana “Lucifer”, segunda película del director belga Gust van der Berghe, que ya debutó en la seminci años atrás en la sección Punto de encuentro. Arriesgada y mucho en lo visual y en lo narrativo, vista casi toda la película desde un ojo de pez, o a través de un catalejo, o a través del ojo divino, la original propuesta e ingenioso arranque va diluyéndose en la anécdota y en su mortecino desarrollo. Parece que a Macario, el entrañable personaje de Gavaldón, lo hubiera adoptado Reygadas. De hecho los paralelismos entre esta película y la Post tenebras lux de Reygadas son muy evidentes, el desenfoque, la circularidad de la imagen, el paisaje tormentoso y amenazador, los perros como seres un tanto diabólicos e inquietantes, pero la historia del ángel negro caído en un pueblo perdido de Méjico cuyo párroco se desespera porque el Vaticano no le devuelve las llamadas termina por hastiar al personal. Riesgo si, pero no a cualquier precio.
 

LO TRILLADO.- Aquí entra la mayoría de lo visto hasta ahora, “Marie Heurtin” producción francesa de Jéan Pierre Ameris, “basada en hechos reales”, sacrificio de una monja para recuperar socialmente a una niña sorda y ciega a finales del XIX en un convento y colegio para niñas sordomudas. Con este argumento cualquiera puede imaginarse el resto, y eso es lo peor, que sin ver la película puedes contársela a tus amistades sin equivocarte un pelo, y es cuando te preguntas, ¿programadores de la seminci? ¿éste es el mejor cine francés encontrado a lo largo de 2014? Nombres como Bonello, Ferran, Hansen Love, Assayas, Dumont, Doillon, Amalric ¿son inaccesibles para el festival?, porque el hecho de que hayan pasado por otros anteriores no debería ser inconveniente, la inmensa mayoría de películas ya lo han hecho y sin embargo están en la sección oficial.
 
Como “Diplomatie”, coproducción franco-alemana que puede justificarse en la sección oficial por el nombre de su director, Volker Schlondorff, pero que, salvando la estupenda actuación de Niels Arestrup y de André Dussolier, ofrece muy poco cinematográficamente, adaptar una pieza de teatro al cine tiene sus riesgos, uno de ellos que todo quede demasiado dialogado y en un juego  eterno de réplicas y contraréplicas, y no estamos en “La huella” ni el director es Mankiewicz, y además, ya sabemos que los nazis no volaron París.
 
Trillada, y entusiastamente acogida por el público se sitúa la producción norteamericana “Whiplash” de Damien Chazelle. Salvando las distancias me ha pasado como en la edición anterior con “Short term 12”, y es que estamos ante una película que te anuncia su final media docena de veces a lo largo de su metraje, si bien los giros de guión lo único que buscan es alargar la intriga y la llegada del apoteosis final dudo mucho que el público haya pensado que nos encontramos ante el retrato de dos cretinos integrales, de dos auténticos cabronazos de tomo y lomo, un estupendo profesor de música que deja en mantillas al sargento de hierro de Clint Eastwood, interpretado majestuosamente por J.K.Simmons (el jefe Pope de la divertida y algo fascistoide serie The closer) y al que da réplica con solvencia el joven Miles Teller, pero el mensaje de la película es desesperanzador, y el público lo aplaude con fervor, es una loa al individualismo puro y duro, al mensaje liberal de la escuela de Chicago de Mr. Friedman que en el infierno se encuentre, la banda no sirve, el compañerismo no existe, si puedes machacar al de al lado lo haces, si quieres humillar a la chica lo haces, y todo por la idea de ser el mejor, la frase de verdad la dice el padre del protagonista “¿te han contratado en el Lincoln Center?”, por no decir, ¿tu quien te crees piltrafilla?, pero ¿se puede ser individualista dentro de un conjunto musical? Ciertamente lo dudo, por no negarlo.
 

LO INDIGNO.- Ciertamente no merece comentar nada de “The angriest man in Brooklyn”, ¿qué pinta esto en una sección oficial de un festival “de autor”? ¿qué pinta esto en un festival?, ¿a quién se la ha ocurrido martirizar al espectador con una historia tan banal, tan mentirosa, tan mal interpretada? ¿Qué se haya muerto Robin Williams es la excusa?, pues hombre puestos a homenajear, ya he dicho, Resnais, o Lauren Bacall, o Alex Angulo o H.R.Giger o………… pero al menos con un producto con un mínimo de dignidad y calidad.