martes, 18 de marzo de 2014

THE CAT AND THE CANARY (Paul Leni, 1927)

THE CAT AND THE CANARY (Paul Leni, 1927)
El legado tenebroso




Contemporáneo y hasta colega de Fritz, de W.F., de Paul Wegener, de Pabst....... ayudante de Max Reinhardt, de esa generación dichosa y creadora, fundadora del movimiento expresionista alemán en el mundo del cine, Paul Leni fue de los primeros en cruzar el charco llamado por la Universal, dirigida entonces por Carl Laemmle, uno de esos que pensaban en los espectadores y, al finalizar las películas, colocaba un rótulo donde invitaba al público a dar su opinión escribiéndole directamente al estudio.
 


 
Paul Leni murió pronto, en 1929, apenas llegado a EEUU, casi le pasó como a Murnau, pero sin conseguir obras maestras perdurables, aun cuando sus películas fantásticas conseguían crear la atmósfera perfecta con ambientes irreales en los que las personas quedan empequeñecidas por esos decorados enormes, esos techos inabarcables, esas luces en las que cualquier rostro aparenta un asesino.
 


 
Este gato y canario es una especie de juego del Cluedo, ¿quién será el asesino y porqué? ¿dónde está el tesoro? ¿quién es fiable y quién es un impostor? Todo ello a ritmo de slapstick, de comedia  a lo Senett, mezclando humor y misterio, con final feliz y tontorrón, pero con todos los ingredientes primarios, y primerizos, de las casas encantadas, a modo de aquel Xanadú de R.W. Hearst, en este caso también la película empieza con un Rosebud, pero en vez de ir hacia atrás, sigue hacia delante a la busca de un heredero para una fortuna