miércoles, 25 de diciembre de 2013

VIDAEXTRA (Ramiro Ledo Cordeiro, 2013)


VIDAEXTRA (Ramiro Ledo, 2013)



Algo se mueve, y no para bien, en los retratos post15M que el cine español está ofreciendo en los últimos meses. Se apercibe una juventud formada y con espíritu crítico, capaz de analizar con claridad todo aquello que nos asquea del sistema político actual, pero al mismo tiempo, se percibe el agotamiento rápido del discurso, se puede empezar una conversación de una hora con profundos mensajes de radicalidad democrática y política, criticando la falta de formación de gran parte de aquellos que sólo ocupan la calle pero no las ideas, y terminar la conversación alrededor de cervezas y picoteo y frivolizando sobre su propia vida personal, olvidando, por un momento, la escasez de oportunidades para el futuro.



Vidaextra es una de las películas premiadas en el reciente festival Márgenes, plataforma ideada para la exhibición de ese cine español, y también del otro lado del atlántico, con nula posibilidad de difusión comercial. Vidaextra es visualmente un experimento, imágenes con escasa luz, borrosas, clandestinas, una asamblea furtiva en un edificio ocupado símbolo de la burguesía catalana de principios del s.XX, y también es una apuesta formal, imagen y sonido rompen la barrera del tiempo, mientras una va hacia atrás, otro va hacia delante, el shock que provoca es tremendo, como el de todos aquellos decepcionados y expulsados del sistema consumista que viven del recuerdo del pasado cuando aprovecharon la parte del pastel, mínima, que se dejó en manos del pueblo.



“Los ciudadanos reclamaron su derecho a especular” , ese día muchos sellamos la sentencia de muerte del estado de bienestar, todos inversores nos convertíamos en un competidor más del sistema, un enemigo en potencia a eliminar mediante el avasallamiento feroz de un capital dispuesto a quitarnos lo nuestro y lo de todos para dejarnos sin derechos. Convertidos en el enemigo económico nada faltaba para convertirnos en el enemigo político, perdida la conciencia de clase obrera carecemos de armas de defensa, ideológicas y efectivas, y al final toda nuestra respuesta se da ante un café o en una reunión de amigos.



Las asambleas se convierten en discursos naif pintados por Chagall, en imágenes y palabras fuera del tiempo y del espacio, en situaciones surrealistas dignas de Magritte. Al final nos queda la resistencia interna, la del individuo, pero ese es el triunfo definitivo de la contrarreforma, si la oposición es individual y “por lo mío”, no queda más que esperar que la próxima víctima sea la de al lado y no nosotros mismos. Asi llegamos al individuo subvencionado, el que busca excusas morales para no hacer la huelga general, o porque tenía el día libre, o porque tiene un contrato temporal o porque pierde 80 € en la nómina. Todo es válido porque hemos olvidado cómo luchar, y la estética de la resistencia pasa a ser la estética del fracaso.

 

Vidaextra, película de Ramiro Ledo Cordeiro, cine político para pensar, la forma es importante, pero el contenido es demoledor. No es una “película”, es cine de la resistencia.
Hasta el 31 de diciembre, visión gratuita en márgenes.org

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=0tyj2ZUL7jg